Otoño y horóscopo

Un día nublado, y todo cae en el pozo de lo gris. El verde de los árboles no alcanza a disimular las paredes despintadas ni los graffittis ininteligibles, casi todos los vehículos aportan su tono desvaído al paisaje y el humo se confunde con las nubes. La desazón me atrapa detrás de la ventanilla salpicada con gotas de una lluvia benéfica para los campos, amenazante para los demás. El problema del otoño no es la baja de la temperatura -que resulta agradable después del calor- ni siquiera los colores: al monocorde verde le sucede una variedad de cambiantes amarillos, morados, naranjas. El problema es que no promete, y sabemos que se acercan el frío y la oscuridad, y pestes variadas se sumarán a La Peste.

Para evitar la tristeza del panorama externo miro las cabezas embozadas de mis compañeros de viaje, y  no encuentro en ellos mayor diversión que comprobar una vez más que el celular les exige el silencio de una sala de cine. La fortuna no me regala una conversación, y levanto la vista hacia la pantalla ubicada tras el asiento de la conductora. Frases que se esfuman juegan con mi conocimiento acumulado. Me preguntan si sé cuántos músculos intervienen en la digestión y cuánto mide la jirafa más alta del mundo, me sugieren empapar mi piel con aceite de jojoba para terminar con las arrugas. A una serie de datos futbolísticos sucede una pantalla azul donde giran lo que parecen estrellas, pero no: son peces. Es el turno de la astrología, que indica que estamos en o bajo el signo de Piscis. La lista de virtudes de los nacidos en marzo parece larga y variada. Dice que son gente tranquila, paciente, amable, simpática, intuitiva y todo el mundo los quiere. En cálculos gruesos, representan el 8, 33% de la humanidad. Habrá que esperar los meses venideros para saber cuántos simpáticos, amables y sensibles hay en el 91, 67% restante. Entiendo que estos horóscopos nunca dicen que un grupo entero ( 8, 33%) son antipáticos, antisociales y violentos. O aburridos.

Para algunos el mundo está dividido en doce tipos de personas. Tienen suerte los que, al conocer la fecha de nacimiento de alguien, se hacen una idea cabal de lo que incluye su mundo. Con los ojos cerrados, ya saben qué lecturas prefieren, cómo huelen, de qué color se visten, con qué música se emocionan. Si escatiman su cariño, tienen celos excesivos, su piel es suave, se escabullen de las responsabilidades o de las papas fritas, son buenos en la cama o en los deportes de riesgo. Los que creen en el horóscopo no sufren la zozobra de quien se enfrenta, con miedo y curiosidad, a lo desconocido. “Que tengan un buen año, pececitos” dice la imagen final del video. Supongo que las pirañas, los tiburones y los extraños habitantes del suelo marino, aún recién nacidos, no entran en la categoría  “pececitos”. Pienso en las corvinas, los peces decorativos, las tarariras fluviales, todos diferentes. El agua sobre la tierra se presenta en muchas formas: lagos, mares, arroyos, ríos, cascadas, océanos. Es más divertido pensar que hay peces variados en cada uno de esos húmedos ambientes y que no son un conjunto previsible en un universo de doce opciones.

Los que pescan en la rambla sur conocen bien la diferencia entre los pescados comestibles y los tóxicos. Si alguno viajara en este ómnibus lo podría fundamentar, pero nadie porta una caña, y me quedo dudando de la verdad revelada, absoluta, del video astrológico.

Antes de bajarse, la vendedora de caramelos charla con la conductora del ómnibus sobre el cambio de clima: tema obligado en las conversaciones, tiempo atrás. Algunos, antes, pensábamos que hablar del tiempo era estúpido. Hoy escucho sus palabras con la avidez que demandaría una revelación vital, un chisme interesante, la confesión de un secreto . Quiero que en algún momento una de ellas diga que esto es pasajero, que volverá el calor, que saldrá el sol detrás de las nubes. Que después de todo es marzo, y que abril siempre fue un mes benigno. Que a pesar de la fecha, aún falta para el otoño. Pero se saludan, se desean recíprocamente una buena jornada, y vuelve el silencio.

Fotos de Nybia Ríos

Publicado por Cecilia Ríos

Esto es para compartir con mis amigos lo que veo en mis paseos. Notas una vez al mes! Gracias a todos mis lectores.

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