Tanta naturaleza

Llegamos a Valizas bajo una lluvia fuerte y abundante. Yo tenía una idea vaga de dónde se ubicaba el rancho. El mapa, que no había podido estudiar, estaba prolijamente guardado en la valija, y dadas las circunstancias, no era posible consultarlo. Tampoco teníamos el teléfono de los dueños. Ante cada charco (es decir, salpicón), anteSigue leyendo “Tanta naturaleza”

Muchos “la más…”

Camino al hotel desde el aeropuerto de Santiago, atravesamos un túnel larguísimo, y para resistir la claustrofobia le comenté al conductor del taxi que nunca había visto uno igual. Es el túnel más largo de América Latina- me dijo, con evidente orgullo, enfatizando el más. Esa fue la puerta para enumerar la cantidad de cosasSigue leyendo “Muchos “la más…””

Cambios en la explanada

El antiguo edificio del Banco de Previsión Social, en la calle Colonia, tiene una gran explanada que se extiende frente a su puerta principal. Hace muchos años, esa explanada albergaba largas colas de ancianos que, durante varias horas cada mes, esperaban su turno para cobrar la jubilación. Muchas líneas de ómnibus pasaban por allí, aSigue leyendo “Cambios en la explanada”

Palabras en el museo -2

BOLEADORAS Venta económica, dice el cartel escrito con pincel fino sobre los restos de una estantería. Los vidrios opacos dejan ver lámparas oxidadas, vasos recubiertos de láminas brillantes, destinadas a desaparecer con el primer lavado, que luego de varias décadas de espera, aún no ha llegado. Copas que jamás salieron de la vitrina de laSigue leyendo “Palabras en el museo -2”

Músicos, caramelos y otros indicadores

Las estadísticas son escudriñadas con ansiedad por opositores y oficialistas: complejos cálculos intentan demostrar que lo que parece bien, está mal, o lo que parece mal, es positivo. En ese universo de datos que pocos verifican y analizan,  el estado de la economía ocupa un lugar relevante. Se habla de crisis desde hace varios meses,Sigue leyendo “Músicos, caramelos y otros indicadores”

Corderos y paraíso

Sarandí del Yi, Paraíso del mundo, dice ostentosamente la chapa de una camioneta 4X4 estacionada en una calle del pueblo. Parece una idea bastante modesta del paraíso, pienso mientras miro las casas bajas, humildes, muchas de ellas con jardines llenos de flores. O quizás sí, el paraíso sea eso, un pueblo tranquilo lejos de lasSigue leyendo “Corderos y paraíso”

Amsterdam diurna, cuadros y bicicletas.

Amsterdam es tan ordenada, elegante, limpia, luce tan rica y feliz que duele un poco. Me recuerda a Dorotea, la ciudad invisible de Italo Calvino a la que llega Marco Polo, como a un remanso, luego de haber pasado toda una vida en el desierto. No cedo a la tentación de imaginar sus debilidades, queSigue leyendo “Amsterdam diurna, cuadros y bicicletas.”

Lo que pesa en Cusco

La plata de las entrañas del Perú se ve en las pequeñas caravanas, collares y anillos que cuelgan prolijamente en un exhibidor de cartón. El calendario inca, la cruz inca, el cuis, las líneas de Nasca y otros símbolos peruanos pretenden conquistar el interés de las turistas. Es rápida la conversión de soles a dólares,Sigue leyendo “Lo que pesa en Cusco”