En vueltas y sin Vuelta

El otoño, aunque no promete, nos ofrece algunas horas de disfrute. La luz de abril es hermosa. Cuando la ciudad está semivacía, los ciclistas paseamos con menos temor por sus calles. La bicisenda de Bulevar Artigas, una de las más antiguas de Montevideo, ahora está señalizada con líneas blancas. Advierto que en la acera norteSigue leyendo “En vueltas y sin Vuelta”

Cambios en la explanada

El antiguo edificio del Banco de Previsión Social, en la calle Colonia, tiene una gran explanada que se extiende frente a su puerta principal. Hace muchos años, esa explanada albergaba largas colas de ancianos que, durante varias horas cada mes, esperaban su turno para cobrar la jubilación. Muchas líneas de ómnibus pasaban por allí, aSigue leyendo “Cambios en la explanada”

Palabras en el museo -2

BOLEADORAS Venta económica, dice el cartel escrito con pincel fino sobre los restos de una estantería. Los vidrios opacos dejan ver lámparas oxidadas, vasos recubiertos de láminas brillantes, destinadas a desaparecer con el primer lavado, que luego de varias décadas de espera, aún no ha llegado. Copas que jamás salieron de la vitrina de laSigue leyendo “Palabras en el museo -2”

Noche fría sobre la autopista

Faltan veinte minutos para las diez, contesta la vecina al adolescente que espera, como ella, que pase algún ómnibus hacia el centro. El viento se siente frío en las alturas del Paso de la Arena, a pocos metros de la ruta que cruza allá abajo, atravesada por un puente en uno de cuyos extremos estáSigue leyendo “Noche fría sobre la autopista”

Calles y Destinos

Calles y Destinos Las calles montevideanas han sufrido una pérdida de identidad en los últimos años. No ha sido a causa de cambios significativos en su aspecto propio ni el de sus veredas o casas aledañas, sino porque han perdido sus nombres. Bellas palabras como Caridad, Médanos, La Fe, Cuñapirú, Olimar, han sido sustituidos porSigue leyendo “Calles y Destinos”

Ciudad Vieja al noreste, 2007

Mi padre era meteorólogo y desde niña, adquirí el hábito de mirar por la ventana para saber qué pasaría con el tiempo cada mañana: si había anuncio de días hermosos, si las nubes estaban a punto de reventar en una lluvia tenaz o permanecerían pacíficamente quietas allá arriba, si el viento agitaba los árboles ySigue leyendo “Ciudad Vieja al noreste, 2007”