Cuando los días se alarguen

En esta época del año, desde que tengo memoria, mi madre dice “Falta poco para que los días comiencen a alargarse” y siempre es difícil refutar esa verdad, más difícil que creerla. A partir del 2 de julio- dentro de dos semanas- cada jornada comienza unos pocos segundos más temprano. En cien horas termina elSigue leyendo “Cuando los días se alarguen”

Quejas y calendarios

Hace un tiempo se hablaba de cómo los uruguayos soportábamos con paciencia – obsecuencia, inercia, cobardía, decían algunos- los abusos, tanto del panadero como de la policía. “Los uruguayos somos así, no nos quejamos” decíamos mirando las revueltas de otras ciudades, con gente trepada a los monumentos y esgrimiendo sus camisetas en protesta por talSigue leyendo “Quejas y calendarios”

el universo y un viaje en ómnibus

La parada está vacía y casi pierdo el ómnibus, que venía en manada con otros, dispuesto a seguir de largo. La escasez de pasajeros que la “reducción de la movilidad” trajo ha cambiado la conducta de los choferes: los tres enormes vehículos disminuyen la velocidad al llegar a la parada, y me siento honrada porSigue leyendo “el universo y un viaje en ómnibus”

El hombre en la azotea, el alcohol, la vecina

Un hombre extraño en la azotea, a menos que sea un obrero de la construcción, es sospechoso. Pero el que está frente a mi ventana es demasiado viejo para inspirar temor. Lleva saco, un sombrero, un bolso colgado al hombro. En eso llega otro, joven, corpulento, que lo agarra por las piernas y lo inmoviliza.Sigue leyendo “El hombre en la azotea, el alcohol, la vecina”

Una vitrola, el carro, la merienda

Un hombre camina con una vitrola al hombro. Se detiene en el semáforo en rojo y la deja un instante en el suelo, entre las piernas. Cruza 18 de julio y sigue hacia la rambla. ¿La llevará hacia su próximo dueño? ¿Será su único tesoro? ¿Alguien se la regaló o le pagó con ella unSigue leyendo “Una vitrola, el carro, la merienda”

Ratones, uvas, miedos y silencios

A las siete de la tarde ya está oscuro. El otoño no ha llegado, pero la lluvia y el coronavirus traen visiones de invierno. En la puerta me topo con dos hombres: uno lleva un traje de gala desflecado, que no sé si perteneció a un pituco de otras épocas o fue parte de unSigue leyendo “Ratones, uvas, miedos y silencios”

Otro viaje al aeropuerto

La camioneta llega al hotel a la hora prevista. Está casi vacía: una muchacha rubia es la única pasajera, sentada detrás del conductor. Ambos conversan. El conductor termina una frase antes de abrirme la puerta, y por temor a interrumpir algo, me siento detrás, junto a la ventanilla. El examina cuidadosamente el papelito que leSigue leyendo “Otro viaje al aeropuerto”

Muchos “la más…”

Camino al hotel desde el aeropuerto de Santiago, atravesamos un túnel larguísimo, y para resistir la claustrofobia le comenté al conductor del taxi que nunca había visto uno igual. Es el túnel más largo de América Latina- me dijo, con evidente orgullo, enfatizando el más. Esa fue la puerta para enumerar la cantidad de cosasSigue leyendo “Muchos “la más…””

Músicos, caramelos y otros indicadores

Las estadísticas son escudriñadas con ansiedad por opositores y oficialistas: complejos cálculos intentan demostrar que lo que parece bien, está mal, o lo que parece mal, es positivo. En ese universo de datos que pocos verifican y analizan,  el estado de la economía ocupa un lugar relevante. Se habla de crisis desde hace varios meses,Sigue leyendo “Músicos, caramelos y otros indicadores”

Amsterdam diurna, cuadros y bicicletas.

Amsterdam es tan ordenada, elegante, limpia, luce tan rica y feliz que duele un poco. Me recuerda a Dorotea, la ciudad invisible de Italo Calvino a la que llega Marco Polo, como a un remanso, luego de haber pasado toda una vida en el desierto. No cedo a la tentación de imaginar sus debilidades, queSigue leyendo “Amsterdam diurna, cuadros y bicicletas.”

Lo que pesa en Cusco

La plata de las entrañas del Perú se ve en las pequeñas caravanas, collares y anillos que cuelgan prolijamente en un exhibidor de cartón. El calendario inca, la cruz inca, el cuis, las líneas de Nasca y otros símbolos peruanos pretenden conquistar el interés de las turistas. Es rápida la conversión de soles a dólares,Sigue leyendo “Lo que pesa en Cusco”

Del hotel al aeropuerto de Lima

– Qué le pareció Machu Picchu, además de hermoso? La pregunta me sorprendió en medio del acomodo de bolso, campera, guantes, papeles. Encontré rápidamente la respuesta adecuada: sorprendente. – Y qué más? Retrucó él. – Grandioso, dije. – ¿Y qué más? ¿No le parece raro que la hayan construido precisamente en ese lugar? ¿Si lasSigue leyendo “Del hotel al aeropuerto de Lima”

New York poor experience

Día 1 en New York. A través de la ventana, la ciudad nocturna es más linda que de día, porque sus miles de ventanas iluminadas dicen que adentro hay personas, pasan cosas…..Durante gran parte del día, mirando esas mismas torres de vidrio, dudé. Como alguien me decía, caminar por New York es como estar adentroSigue leyendo “New York poor experience”

Visiones de Barcelona

Una fotografía aérea de Barcelona muestra la reconocible cuadrícula de las ciudades españolas, útil invención que frenó el caos de los poblados medievales. Pero ese prolijo ordenamiento de cuadrados, donde las calles se ven como líneas oscuras, no muestra la multitud heterogénea que circula por esas vías sabiamente diseñadas por los arquitectos alrededor de laSigue leyendo “Visiones de Barcelona”

Meeting in Helsinski

Como antiguos generales de caballería, que desde la colina ven ordenarse en el valle sus tropas antes de la batalla, dos de los panelistas observan la concurrencia, que se acerca lentamente a las incómodas sillas de este enorme salón diseñado por un amante del estilo imperio, en su versión finlandesa: oscuro, simétrico, inhóspito y levementeSigue leyendo “Meeting in Helsinski”